Tras la huella de las musas. Una reflexión sobre mujeres creadoras, un proyecto de Mareiras, que nace de la necesidad de reivindicar el papel de la mujer como creadora y de cuestionar la forma en que la historia del arte ha sido contada. La exposición está patrocinada por el Consorcio de Santiago y se celebra en la Casa del Cabildo de la ciudad.
¿Por qué pintas a un hombre si estás hablando de musas?
A lo largo de la historia del arte, la figura de la musa ha sido tradicionalmente femenina: inspiradora, enigmática, muchas veces silenciada. Las nueve musas de la mitología griega -Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore y Urania- eran hijas de Zeus y Mnemósine, y cada una representaba un arte o ciencia, siendo símbolo de inspiración para poetas, músicos y artistas. Sin embargo, la inspiración no es un don unidireccional; muchas de esas mujeres que posaron para grandes creadores también tomaron la palabra, el pincel o la pluma, y dejaron su propia huella, que a menudo se ha visto eclipsada por sus compañeros varones.
Durante siglos, las mujeres han sido relegadas al papel de musas, inspiradoras silenciosas, mientras su voz y su obra quedaban en la sombra. Esta exposición es una invitación a mirar más allá, a descubrir y celebrar a las artistas que la historia ha silenciado y a reflexionar sobre la urgencia de cambiar las estructuras que perpetúan esa invisibilidad.
Qué herramientas se usan en esta reflexión sobre creadoras?
La muestra utiliza de forma deliberada el retrato, el desnudo masculino y la técnica del pastel para cuestionar y subvertir los límites que históricamente han restringido la creatividad femenina en el arte.
El retrato ha sido tradicionalmente un género reservado a la representación de mujeres, muchas veces reducido a un papel decorativo o de exaltación de la belleza y el estatus, y considerado menor frente a la pintura de historia o religiosa, reservada a los hombres
Al apropiarse de este género, la artista no solo lo dignifica, sino que lo convierte en un espacio de afirmación y reivindicación de la individualidad y la creatividad femenina.
El desnudo masculino representa una doble transgresión: durante siglos, a las mujeres artistas se les prohibió el acceso a academias donde se estudiaba el cuerpo desnudo masculino, privándolas del conocimiento anatómico considerado esencial para el “gran arte”
Al abordar el desnudo masculino, la artista invierte el paradigma tradicional del arte occidental, donde el cuerpo femenino era objeto de contemplación y el masculino, modelo de perfección y poder. Así, la mujer artista reclama el derecho a mirar, interpretar y representar el cuerpo masculino desde su propia perspectiva.
La técnica del pastel, por su parte, fue una de las pocas opciones disponibles para las mujeres artistas, ya que no requería grandes estudios ni materiales costosos, inaccesibles para muchas de ellas
Aunque figuras como Rosalba Carriera y Vigée-Lebrun sobresalieron en el pastel, esta técnica seguía siendo considerada menor, lo que reflejaba la jerarquía de géneros y técnicas impuesta por el sistema académico.
Al elegir el pastel, la exposición reivindica la excelencia y la innovación de las creadoras que, a pesar de las restricciones, convirtieron esta técnica en un lenguaje propio y poderoso.
En conjunto, la muestra transforma estos tres elementos en herramientas de emancipación, visibilizando el talento de las mujeres artistas y cuestionando los roles y jerarquías históricas del arte.
El germen del proyecto, se sitúa en el año 2022, tras la lectura del libro La mujer pintada de Teresa Arijón, editado por Lumen, el que la autora nos cuenta la historia de la mujer que está detrás de grandes obras de arte de todos conocidas, intercalando su experiencia como modelo de artistas durante más de veinte años.
DÓNDE?
Casa del Cabildo
Plaza de Platerías, 6
Santiago de Compostela
HORARIO
De martes a sábado de 10 a 14 y de 17 a 21 hs
Domingo de 11 a 14 hs
Lunes cerrado

