En su origen, las musas eran deidades encargadas de estimular el pensamiento creativo, una facultad tradicionalmente asociada al genio masculino. Con el tiempo, esta figura ha derivado en una imagen más contemporánea: la de la modelo o inspiración del artista, perpetuando así una lógica en la que la mujer ocupa un lugar pasivo, como objeto de admiración o catalizadora de la creatividad ajena. No obstante, muchas de estas musas fueron en realidad creadoras por derecho propio, mujeres de gran talento cuyas obras han sido olvidadas, eclipsadas o reducidas a su vínculo con figuras masculinas.
Partiendo de las nueve musas de la tradición grecolatina y mediante el lenguaje universal de la pintura, Mareiras propone para este espacio una lectura contemporánea y profundamente personal de la creación femenina. Lo hace a través de un bello ejercicio de recuperación y resignificación que subvierte los roles asignados por el discurso artístico hegemónico, y lo hace con firmeza y claridad.
Emancipándose de un relato histórico que ha preferido imaginar lo femenino como musa, modelo, aprendiz o pupila, antes que reconocerlo como sujeto creador, Mareiras nos ofrece, con sus obras, una alternativa para reescribirlo y resignificarlo presentándonos a su propia musa: Fausto. Con este gesto, no solo simbólico sino también profundamente político, Mareiras invierte deliberadamente los roles tradicionales del artista y la modelo, reivindicando el lugar de las mujeres como creadoras, y la posibilidad de que los hombres encarnen el papel de musa.
Además, en coherencia con esta inversión total de la mirada tradicional, la artista desafía, asimismo, las convenciones materiales de la práctica artística al recurrir al pastel —una técnica históricamente asociada a lo femenino por su sutileza cromática— para representar el cuerpo masculino.
Así, a través de las obras que componen este espacio, Tras la huella de las musas traza un recorrido emancipador, donde lo femenino ya no es inspiración silente, sino voz que observa, interpreta y crea. Una voz que cuestiona e interpela los relatos artísticos heredados y los materiales con los que se han construido, proponiendo una relectura crítica del canon artístico desde dentro de sus propias formas, normas y convenciones.
La voz de la artista
Begoña Álvarez Seijo
Wellesley College, Boston/Universidade de Santiago de Compostela

